viernes, 13 de mayo de 2011

¿El crecimiento poblacional y la pobreza son los causantes de la degradación ambiental?

Santa Cruz del Islote, Colombia
                                                
MITO: La explotación exponencial y el mal manejo de los recursos naturales, directamente proporcional al crecimiento demográfico, es la principal causante del deterioro ambiental contemporáneo. VERDADERO.

Argumentación:

La población, al igual que los recursos, se encuentra distribuida por el planeta de forma muy heterogénea, como también son heterogéneos su comportamiento demográfico, su crecimiento, sus características y cualquier otro aspecto que consideremos; esto hace pensar que la población humana no se distribuye de forma homogénea calculándose que sólo está el planeta habitado de forma permanente el 30% de su superficie, generando en la continua historia de la humanidad un avance hacia la ocupación y colonización de nuevas tierras (Aguilera,M. et al, 2009).

A lo largo de la historia de la humanidad, la población ha enfrentado retos diversos y cambiantes, a los que ha ido respondiendo con la ocupación del territorio, el uso de los recursos, el desarrollo económico y hasta el deterioro del medio ambiente todo ello con el fin  último de sobrevivir al cambio que es la única constante en el mundo y la naturaleza. (Sanchez, 2008).

Al comienzo de este nuevo siglo, los recursos naturales se encuentran bajo una creciente presión, amenazando a la salud pública y al desarrollo. La escasez de agua, el agotamiento de los suelos, la pérdida de los bosques, la contaminación del aire y de las aguas y la degradación de las costas afligen a muchas áreas. A medida de que la población del mundo aumenta, la mejora de los estándares de vida sin destruir al ambiente se convierte en un reto global. (Hinrichsen y Robey, 2000).
Hoy en día, la mayoría de las economías desarrolladas consumen recursos mucho más rápidamente de que los pueden regenerar. La mayoría de los países en desarrollo con un crecimiento rápido de la población se enfrentan a la necesidad urgente de mejorar los estándares de vida. (Hinrichsen y Robey, 2000).
 En 64 de los 105 países en desarrollo estudiados por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), la población ha estado creciendo más rápidamente que la disponibilidad de alimentos. Las presiones de la población han degradado unos 2,000 millones de hectáreas de tierras arables, un área del tamaño de Canadá y los Estados Unidos juntos. (Hinrichsen y Robey, 2000).
La disponibilidad de agua dulce es finita, pero la demanda está subiendo aceleradamente a medida de que crece la población y de que aumenta el uso per capita. Para el año 2025, cuando se proyecta que la población del mundo alcance los 8,000 millones, se prevé que 48 países, conteniendo a 3,000 millones de personas, van a enfrentar escasez de agua. (Hinrichsen y Robey, 2000).
La mitad de los ecosistemas costeros están bajo presión debido a las altas densidades de población y por el desarrollo urbano. En los mares del mundo está subiendo una marea de contaminación. La pesquería oceánica está siendo sobre-explotada, y las capturas o cosechas de pescado han disminuido. (Hinrichsen y Robey, 2000).
Casi la mitad de la cobertura boscosa original ha desaparecido y cada año se cortan, aplanan o queman otras 16 millones de hectáreas. Los bosques proveen más de 400 mil millones de dólares a la economía mundial cada año y son vitales para mantener la salud de los ecosistemas. Sin embargo, la demanda actual por productos del bosque puede exceder los límites del consumo sostenible en un 25%. (Hinrichsen y Robey, 2000).
Por todo lo anterior podemos afirmar como el crecimiento desmesurado de la población mundial genera una mayor demanda de materias primas, causando la sobrexplotación y posterior degradación del medio ambiente; los daños causados son en muchos casos irreversibles y el problema de la explosión demográfica que ha ido asfixiando progresivamente la producción mundial está muy lejos de poder ser enfrentado con medidas efectivas para su resolución.
Para saber más acerca de la sobrepoblación mundial puedes mirar  los siguientes videos:

Bibliografía citada:

  • AGUILERA, et al. 2009. Geografía general II: Geografía Humana. Madrid, España: Unidades didácticas.

  • SANCHEZ, Jesús. 2008. El crecimiento de la población mundial: Implicaciones socioeconómicas, ecológicas y éticas. Valencia, España: Tirant lo Blanch.

  • HINRICHSEN, Don & ROBEY, Bryant. 2000. La poblacion y el ambiente: El reto global. Instituto Americano de Ciencias Biologicas.  Disponible en: http://www.actionbioscience.org/esp/ambiente/hinrichsen_robey.html. Consultado en Mayo del 2011.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Greenpeace y el activismo ambiental ¿Juntos por la naturaleza?

Desde hace ya varias décadas y debido a las presiones constantes que se han venido dando sobre el medio ambiente, grupos de personas llamados ambientalistas o ecologistas(los cuales difieren de los ecólogos) se han encargado de propugnar y diseminar ideales en contra de las acciones invasivas producidas en la naturaleza como consecuencia de nuestro sistema económico. Una de estas, por no decir la más conocida de todas, es Greenpeace.

Greenpeace es una organización ambientalista no gubernamental, que usa confrontaciones no violentas y creativas para exponer los problemas globales ambientales y a forzar soluciones que permitan llevarnos a un futuro pacífico y, como dicen en su página, “verde”. Su objetivo es asegurar la habilidad de la tierra de nutrir la vida en toda su diversidad.

Pero,¿Es en realidad ésta, una organización con intereses netamente altruistas respecto a nuestro planeta? Varios rumores han corrido a través de diferentes medios respecto a que las acciones de Greenpeace no son tan desinteresadas política y económicamente como se cree ¿Es esto cierto?

Patrick Moore, uno de los fundadores de este grupo, ha declarado que Greenpeace utiliza la desinformación, técnicas de “miedo” y el sensacionalismo mediático para promover acciones que resultan de una u otra manera convenientes para quienes integran la organización. Además de esto dice que los ideales iniciales de la misma fueron asaltados por activistas políticos y sociales quienes guiaron  y reformaron los objetivos de Greenpeace hacia una visión anti-coorporativa y anti-capitalista, alejándose de los conceptos básicos de la ecología y el medio ambiente.

Moore, se retiró cuando se dió cuenta que la organización que había ayudado a fundar, se estaba dedicando a la recaudación de dinero.

Ahora, es cierto que las grandes Coorporaciones, Industrias y Empresas son las mayores responsables de  la contaminación ambiental, pero ¿Ir en contra de ellas de manera “creativa” y “no violenta” en realidad trae una solución a estas situaciones?

Sería interesante ver cómo una organización con tanto poder en el mundo como lo es Greenpeace involucrara mayor fundamento científico a sus protestas y movilizaciones en contra de las coorporaciones y cómo sus propuestas se enfocan a lo que realmente se proponen.


Les recomendamos este video respecto al tema, Para que veamos un ejemplo claro  acerca de cómo la desinformación de los llamados ambientalistas y la falta de soporte científico (o diseminación) por parte de estas organizaciones, nos acercan más a la cultura de la ignorancia y al apoyo no sólo presencial sino económico de causas no necesariamente fundamentadas... Por adelantarles algo...¿Firmarían ustedes una petición para prohibir el agua? Porque los participantes de protestas de Greenpeace, SÍ.


¿ Son sostenibles los monocultivos agro-industriales de palma de aceite (Elaeis guineensis)?



MITO:
Los monocultivos agro-industriales de palma de aceite estimulan la biodiversidad, además de evitar la erosión y el daño mecánico que produce la lluvia al caer directamente al suelo. FALSO.

Argumentación:

Este tipo de agricultura, aunque ha conseguido un aumento de la productividad, es insostenible y las pérdidas que genera desde el punto de vista social, económico y ambiental son incalculables y en algunos casos, irreversibles. Entre ellas podríamos citar el hambre de millones de personas, la falta de acceso al agua potable, el abandono del medio rural, la pérdida de los conocimientos agrícolas tradicionales y de variedades autóctonas de fauna y flora (Luis Lassaletta y José Vicente Rovira, 2005).

La plantación a gran escala de monocultivos transgénicos fomenta el uso aéreo de herbicidas, una gran parte de los cuales se pierden por acción del viento y lixiviación.
La deforestación, especialmente en un ecosistema tan vulnerable como la Amazonia, tiene otros impactos medioambientales de largo alcance, como la pérdida de la biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad a plagas y epidemias en las cosechas (Altieri y Pengue, 2006).

En países asiáticos como Malasia, donde la explotación de plantaciones de aceite de palma fue responsable de un 87% de la deforestación, y en Sumatra y Borneo, donde unas cuatro millones de hectáreas de bosque se han convertido en tierra de cultivo de palmas, se proyecta despejar 21,5 millones de hectáreas para el monocultivo de palma de aceite en la próxima década, lo que demuestra los daños ambientales irreversibles al suelo (erosión) que trae la explotación de los cultivos de Elaeis guineensis a tal escala (George Monbiot, 2005).

Según estudios científicos, el cultivo de palma convierte el territorio en un “desierto verde”, secando los afluentes naturales de agua y los humedales. Muestras analizadas en zonas palmicultoras de Ecuador revelaron, además, que la utilización de fertilizantes, herbicidas y pesticidas aumentó la concentración de elementos químicos en el agua, que sobrepasaron los límites para consumo humano, riego, ganado y vida acuática, causando daños a la salud humana y al medio (Center for Conservation Biology Update: Oil Palm pollination in southern Costa Rica, 2002).

Según el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt “las plantaciones de palma no son bosques, son ecosistemas uniformes que sustituyen los ecosistemas naturales y su biodiversidad, decrece la producción de agua, se modifica la estructura y composición de los suelos, se altera la abundancia y composición de especies de flora y fauna y se pierde la base del sustento de la población nativa” (Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, agosto 2000).

Por lo tanto, la implantación de monocultivos agro-industriales de Palma de aceite (Elaeis guineensis) no es sostenible, dado que trastornan irreversiblemente al medio ambiente, empobreciendo los suelos y poniendo en grave peligro la biodiversidad y las comunidades autóctonas a nivel regional.

Si quieres conocer dos opiniones sociopolíticas acerca del cultivo de palma de aceite en el Choco geográfico y en Meta, respectivamente, puedes ver los siguientes videos:



Si quieres conocer más acerca de la Elaeis guineensis, puedes observar el siguiente video:

Bibliografia:
Luis Lassaletta y José Vicente Rovira (2005): Influencia de la agricultura industrial en el cambio global. El Ecologista. www.ecologistasenaccion.org - Dpto. Interuniversitario de Ecología, Universidad Complutense de Madrid.
<!  George Monbiot, 6 de diciembre de 2005, The Guardian,
http://www.guardian.co.uk/climatechange/story/0,12374,1659037,00.html
<   Center for Conservation Biology Update: Oil Palm pollination in southern Costa Rica, 2002, vol.14, Nº1.
<!  En Biosíntesis, Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, Boletín No. 21, agosto 2000.
<!  Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (2006): La Convención de Biodiversidad y los monocultivos de árboles
http://www.wrm.org.uy/actores/CBD/declaraRECOMA.pdf